SUMMER WITH THE WHEELERS
Bienvenido al universo luminoso de Nik y Kerry Wheeler, una invitación a viajar, a disfrutar de la elegancia y a dejarse llevar por la despreocupación. Desde las costas mediterráneas hasta las carreteras de California, desde los embarcaderos bañados por la luz hasta los hoteles de la Riviera, sus fotografías narran un verano que parece no terminar nunca.
A través de escenas de ocio, paisajes icónicos e instantes de la vida cotidiana capturados desde la década de 1960 hasta la actualidad, Summer with the Wheelers establece un diálogo entre dos épocas y dos miradas. La colección evoca el encanto de un mundo pasado, la dulzura de las vacaciones, el glamour natural y esa sensación familiar de estar ante un recuerdo que nos habría gustado vivir.
Nik y Kerry Wheeler
Fotoperiodista y fotógrafo de viajes, Nik Wheeler ha recorrido más de cien países desde la década de 1960. Antes de fotografiar playas, hoteles de lujo y elegantes escenas de la vida social, cubrió algunos de los acontecimientos más importantes de la segunda mitad del siglo XX, desde Vietnam hasta Oriente Medio. Su mirada se forjó en contacto con la Historia, las culturas y los paisajes. Sus archivos, fruto de varias décadas de viajes, revelan hoy un mundo a la vez documental, nostálgico y profundamente evocador.
Kerry Wheeler creció rodeado de estos relatos e imágenes. Tras iniciar su trayectoria profesional en el mundo del espectáculo en Los Ángeles, también se dedicó a la fotografía. Mientras su padre da testimonio de la realidad, Kerry crea ficciones visuales con una marcada estética cinematográfica. Sus obras celebran la belleza, la libertad y el arte de vivir a través de escenas luminosas y cuidadosamente construidas que evocan unas vacaciones eternas.
Reunidos en Wheeler Collective, sus dos universos narran la transmisión de una mirada de una generación a otra: la de un padre que documentó el mundo y la de un hijo que lo transforma en un sueño.
Summer with the Wheelers
Las obras de Summer with the Wheelers dibujan un universo bañado de luz, donde el mar, las carreteras y los lugares de vacaciones se convierten en los escenarios de un verano ideal. Evocan un tiempo suspendido, hecho de libertad, elegancia y despreocupación.
Entre archivos y puestas en escena contemporáneas, la colección hace dialogar memoria y ficción. Nik Wheeler recupera el encanto de épocas impregnadas de nostalgia, mientras que Kerry Wheeler compone escenas cinematográficas concebidas como fragmentos de relatos.
Coches antiguos, siluetas junto al agua, barcos y arquitecturas mediterráneas se convierten en los símbolos de un verdadero arte de vivir. Cada fotografía invita a imaginar lo que precede o prolonga el instante capturado.
Los Wheeler proponen así una visión íntima y universal del verano, transformado en un estado de ánimo donde la evasión y la dulzura de vivir parecen durar indefinidamente.